Crónicas V trial de Arinsal

Crónica de Pedropedales

Aunque ya han pasado dos días desde que acabó la carrera, aún sigo “in albis”, aún noto el cosquilleo de la vibraciones de mi Sherco en las manos y en los pies cada vez que pulso las teclas de este ordenador. Es una mezcla de recuerdos y sensaciones que ya me han dejado marcado para siempre, mi salida de este mundo es cada vez mas complicada, he dado con un grupo de gente que se ha convertido en mi segunda familia y mi mujer y mis hijos disfrutan de mi afición y de mis amigos, qué mas se puede pedir!!.

Para mi la carrera comienza el martes 16 de agosto, tengo la moto ajustada al mínimo detalle y por el cierre de las tiendas me apaño con un neumático casi nuevo que me presta Toño. Recordar el suplicio que pase por el dichoso flap solo queda borrado por el apoyo de los Quer para solucionarme la papeleta. Gracias JLQ!

Para el jueves quedamos a las siete de la mañana para salir, cargamos las motos y en ruta. Voy siguiendo a Toño y paramos en el kilómetro cien. Aquí mientras aparcamos aparece Pepe Corsino y Arancha que habían hecho noche en el hotel, desayunamos con ellos y marchamos, ellos esperan a los León.

Nosotros mientras tanto no bajamos de 130, hasta que de pronto veo un Patrol de la GC por el retrovisor con las luces puestas, le meto un rafagazo a Toño para que afloje, pero ya es tarde, le echan hacia un desvío y yo le sigo. Uno se dirige a Toño a pedirle los papeles mientras el otro mira y remira las motos, mala cosa! o le gustan las motos o nos pedirá hasta el ITV de las motos.

Pues afortunadamente les gustaban las motos, después de darnos la reprimenda por ir a toda leche con el carrito, nos preguntaron si les podíamos conseguir ruedas a buen precio cosa que les aseguramos mediante unas pegatinas de trialmadrid a cada uno y mi móvil. Menudo canje mas bueno, eh!!

El resto del viaje muy monótono, mas bien un coñazo, como todos, pero llegamos a Andorra y nos reunimos con todos en el padock.

Viernes. Quedamos a las 11 para ver las zonas que podamos y poner lo que quede a punto de las motos, subimos hasta la estación, tanteamos el terreno, hacemos la ciega del año anterior y procuramos no excedernos con nuestras mecánicas , aunque en la bajada tenemos un pequeño susto con David León mientras hacemos una bajada para calentar los discos al máximo.

Verificamos a partir de las 5 y dejamos la moto en el parque cerrado. Comienza a llover.

Sábado, los primeros en salir empiezan a las 8, van Nacho, Nachete, los Blanco, los León, Chema Carrión…en fin casi todos los de amarillos hasta que llega nuestra hora, 9:23 en la que nos acompañan David y Chema Quer y Guillermo.

 

 
La primera zona nos cuesta un poco encontrarla, está arriba del pueblo y hay una cola respetable, estamos frios y con el chubasquero enfundado la hacemos como podemos, sencilla pero con dos pasos con su mala leche se saca con mayor o menor fortuna. Cuando la acabo espero a Toño, mientras el resto ya ha salido disparados a por la segunda. Nos metemos en la interzona, menudo tapón, un camino con mucho barro, piedras y raices hace complicado el avance. Nos damos la vuelta y acortamos por carretera siguiendo a los veteranos, para llegar a la 2ª que también está atascada.

Cuando la acabamos pensamos en dejar los chubasqueros en el coche, pero mejor nos olvidamos porque vamos retrasados, una hora hemos empleado para dos zonas y a este ritmo las veinticinco zonas nos pueden costar un disgusto.

Seguimos para la tercera, la interzona muy embarrada, yo voy tirando y cuando me descuido veo que Toño ha sido adelantado por unos cuantos, pero que luego en los pasos complicados se atascan. Paso un escalon y decido esperarle, vienen los espabilados y para agilizar no me queda mas remedio que empezar a subir motos por la rueda delantera para que la espera sea menor.

Después de la tercera comenzamos nuestra subida hacia la estación, para mi la 4ª y 5ª son las mas bonitas zonas de todo el trial, agua sobre piedra negra de optimo agarre, un tobogán que da miedo pensar que pasaría si la moto resbalara, pero que me da mucho animo porque me hago un uno y un cero. Eso si, nos asentamos en las colas definitivamente, los veteranos han picado un cinco, pero nosotros hemos venido a trialear, o no?.

 

 
Seguimos subiendo por caminos, ya hace fresquito, algún nubarrón no hace presagiar nada bueno, pero el entorno te deja hipnotizado y te das cuenta que hay que emborracharse de paisaje, de trial, de gente, ya llegarán los fríos y el invierno y ésta será la gasolina de la que tiraré para animarme. Disfrutamos y paramos para hacer fotos desde la cuerda de la montaña a más de 2.000 metros, la bajada es fuerte y no apta para el que padezca de vértigo, llegamos a un enlace por carretera y hacemos la primera parada para repostar.
 

 

Yo me empiezo a hacer la idea que estamos cerca del lugar de comer, pero ni mucho menos es así. Nos vamos por caminos hacia mas zonas una de las cuales empieza justo donde hay un todo terreno volcado. Tiene una subida en piedra resbaladiza que para atacarla tienes que haber bajado por una rampa de barro y girar a la izquierda sin parar, metiendo segunda y roscar sin pensarlo. Es de tres o cinco. Yo como es natural entro a saco, salgo disparado y un cinco. Menudo resultado!, después de una cola para sacar un cinco… mejor haberlo picado.

El resto de la carrera sigue en la misma tónica, veo que pasa el tiempo y nuestras familias que nos esperan a comer y nosotros colas tras colas, me empiezo a quemar. El ambiente en ciertas zonas es muy rancio, te meten el manillar por los riñones, con la rueda te empujan, se cuelan por donde pueden, mal rollo, después de ver la zona 13, vemos que nos han tirado las motos barranco abajo y nadie se ha preocupado de avisarnos. Esto ya descentra, procuro enfocarme, pero la dificultad de las zonas y el cansancio ya hacen mella.

Llegamos a la comida, parada obligada de 45 minutos, me alivia ver a los míos, pero me voy con el sinsabor que por el frío no han podido disfrutar más. Nos montamos después de comer en las motos, repostamos ateridos de frío y nos metemos por más interzonas. Sigo disfrutando como un loco, recuerdo mis tiempos de endurero hasta tal punto que Toño me tiene que frenar porque al final por ir a toda leche me la voy a dar y romperé la moto.

Mi objetivo pasa por acabar el trial cuanto antes, hago la zona nosequé (ya ni fotos hago), me hago un uno, pero me dicen que he pisado la cinta y me meten un cinco. Ya ni discuto, como si me metes un veinte, le digo.

Las colas y en cierto grado la actitud de cierta gente me han dejado KO, menos mal que vamos juntos y eso da calor, si no quien sabe donde estaría ahora. Llueve pero el movimiento mitiga el frío, seguimos en carrera y ya nos acercamos al pueblo, las zonas son cada vez mas tipo Scottish, torrenteras de piedras redondeadas, segunda y a agarrarse. Yo mas que hacerlas me arrastro por ellas.

Son las 17:10 y aún no hemos llegado ni a la 20. Mas presión a la caldera, hay que adelantar al clan de Mariano porque con ellos por delante te pueden hacer la zona eterna. Por las zonas del pueblo de Arinsal les adelantamos, los pies como un par de peceras, un vistazo rápido y rápido estamos sobre la moto. Pero Alfredo y Sandra también van mal de tiempo y cuando llegamos a la 21 me piden que le deje pasar que con más de 20 de penalización de tiempo los eliminan. Yo como voy cerca de la hora me doy por eliminado así que les dejo pasar y me tiro un rato mas disfrutando de la lluvia.

Cuando llego a la 22 estoy harto, le digo al pica que me ponga un cinco que ya estoy harto de esperar colas, solo tengo ganas de dejar la moto quitarme el agua de los pies y darme una ducha. Por hoy ya está bien.