
Entrenamiento TRIALMADRID
13 de enero de 2008
Crónica de Chema Carrión
Fotos: Varios socios TRIALMADRID
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Yo también tuve un sueño. Hace casi tres años comenzábamos este pequeño proyecto llamado TrialMadrid. Y mi opinión es que, el pasado día 13 de enero, por fin lo consolidábamos.
Si alguien se ha leído el resumen de mis humildes experiencias moteras, lo entenderá de inmediato. Hace ya casi tres años que decidimos comenzar este “viaje”. El detonante de esta decisión, fue un “encuentro en la tercera fase” con un pirado que estaba empeñado en no dejarnos montar en nuestra moto de trial. Y el resultado hubiera sido difícil de imaginar hace tan solo tres años: una mañana montando en moto de trial con nuestros amigos, trazando zonas, intercambiando motos, animando y cuidando a nuestros niños, a NUESTRA MANERA, cubiertos por un seguro y todo ello sin necesidad de escondernos, ni de hacer nada ilegal. Perfecto!
Probablemente, el resumen de estos tres años tenga cómo fruto otra crónica, y alguna otra reflexión, pero ahora simplemente me gustaría centrarme en el pasado domingo:
La idea de hacer algún tipo de mini-cursillo surgió hace meses. Desde la Federación siempre se nos desanimó a la hora de plantear nuestras propias actividades, diciéndonos que, la experiencia de otros motoclubes a la hora de organizar campeonatos sociales, es que los pilotos no están interesados en ese tipo de actividades. Por eso no hemos hecho más cosas en las temporadas precedentes. Sin embargo, el precedente del Curso con Mick Andrews la pasada temporada nos dejó un recuerdo muy agradable. A lo mejor somos un motoclub un tanto atípico, pero la verdad es que cada vez tenemos más claro que a nuestra gente no solo le gustan las competiciones (que también). Entendemos que una parte importante de nuestra diversión consiste simplemente en quedar todos juntos, con nuestros niños, para montar en moto y hacer trial, sin ánimo competitivo, más allá de la superación personal, y del disfrute de hacerlo junto con nuestros amigos con los que compartimos afición.
A raíz de la última carrera de clásicas de la pasada temporada ( la de Becerril), hubo algunas quejas de pilotos, sobre todo de la categoría C, la de iniciación, que encontraron algunas zonas de Becerril demasiado duras para su nivel. A primeros del pasado mes de diciembre, Francisco Guzmán me llamaba una mañana para contarme que su opinión es que probablemente, más allá de las valoraciones sobre si las zonas eran demasiado duras o no, a él le parecía que probablemente un pequeño curso sobre los fundamentos básicos del trial ayudaría a que los pilotos fuesen más cómodos en las zonas que les resultasen más complicadas. Por su parte, me comentó que si él tuviese forma de organizarlo, no tendría inconveniente en impartirlo él mismo, sin cobrar nada, pero que desconocía la manera de hacerlo.
De inmediato vimos la conexión entre ambos temas. Por nuestra parte estamos deseando hacer actividades para nuestros socios y amigos, que nos permitan mantener cierto grado de independencia de la Federación y poder hacerlas “ a nuestra manera” y por otra parte, la reflexión de Francisco sobre la conveniencia de hacer un curso sobre los fundamentos básicos eran de lo más razonable y al mismo tiempo su oferta como monitor nos evitaba dos problemas básicos como son la necesidad de encontrar alguien con el nivel y bagaje suficiente como para poder impartir el curso (sobre todo por la variedad tanto de alumnos como de máquinas) y también el problema de los emolumentos del monitor.
Creo que no tardé ni media hora en iniciar la ronda de llamadas a los otros miembros de la Junta Directiva del Motoclub. A todos les pareció una idea estupenda, y esa misma noche ya estábamos cruzando email para definir la forma de hacerlo. Lo primero de todo era elegir la fecha. La idea era hacerlo antes de la primera carrera del año, precisamente para que las enseñanzas sirviesen para aquellos pilotos que compiten en el madrileño. Por tanto tenía que ser antes del 20 de enero. Al mismo tiempo, lo mejor era que fuese una vez superadas las fiestas navideñas, porque suficientemente ajetreadas son ya esas fechas como para intentar que la gente pueda bloquear un día para montar en moto “con los amigotes” ;-) Así que puestos a elegir entre el 13 y el 20, el 13 tenía mas papeletas, porque en mi caso el 12 tenía una cena con los compañeros de estudios en Salamanca y había pedido el fin de semana libre en el trabajo. Así que rápida llamada a Francisco para confirmar que a él también le venía bien, y decisión tomada. El 13 de enero.
La otra decisión a tomar era el número de motos. Nuestra experiencia con las carreras del madrileño en Collado Mediano es que si el número de motos es muy elevado, es mucho más difícil controlar a todo el mundo. Además, precisamente por ser un curso, parece razonable pensar que si el número de pilotos es muy elevado, al final sea más difícil aprovechar el mismo. Por otra parte, nuestra experiencia con los Agentes Forestales de la zona (que casi siempre vienen cuando organizamos algún evento) es que cuando hicimos el cursillo de Mick Andrews, salieron encantados de ver un grupo tan controlado, todos los coches agrupados en la zona del paddock, así que nos marcamos como objetivo 30 motos incluyendo las de la organización. El siguiente paso es la gestión del permiso medioambiental. A la mañana siguiente me fui a la Federación Madrileña y junto con Susana, estuve redactando y firmando la solicitud de permiso y la federación la envió al día siguiente a la Consejería de Medio Ambiente de la C.A.M. La solicitud es “estandar”, exactamente igual que todas las anteriores, con la única diferencia del número de motos y también del número de espectadores. Lo habitual en las carreras del madrileño es solicitar las autorizaciones con alrededor de dos meses de anticipación. En este caso, lo hacíamos con algo menos de tiempo, pero tambien es cierto que se trata de una época del año poco conflictiva (invierno), y además, en un sitio donde ya se han realizado numerosas actividades, por lo que no parecía probable que fuese necesaria una visita del técnico medioambiental o del agente forestal, que ya lo conocen de anteriores ocasiones.
A partir de ahí, a esperar. A finales del mes de diciembre, y a la vista de que la federación no me llamaba para comunicar que la autorización había llegado, empecé a preguntarles. La respuesta es que debido a las fechas navideñas, se estaba retrasando, pero que si hacía falta podíamos hacer el curso (bajo nuestra responsabilidad, lógicamente) puesto que la autorización no había sido denegada expresamente. Preferí no entrar en ese tipo de disquisiciones. Mi punto de vista (en el que me respaldaron los otros compañeros y amigos de la J.D. de TrialMadrid) , es que como firmante de la solicitud del permiso y por tanto responsable de cualquier tipo de sanción que nos pudiesen imponer es que NO SE DEBEN ASUMIR ESE TIPO DE RIESGOS, y MENOS AUN A TITULO PERSONAL. Diferente sería que el firmante de las solicitudes fuese el propio presidente de la Federación, o la federación misma (luego podemos entrar en este punto, pero al parecer la Consejería es reacia a dar autorizaciones a “entes” y no a “personas concretas” ) . A la vista de la situación, decidimos, a pesar de la cercanía de las fechas, no hacer pública la convocatoria del cursillo. Básicamente porque es peor tener que anularlo, siempre causa mayor frustración, y además porque tampoco es nuestra intención “cargar las tintas” contra nadie. Si la autorización llegaba, haríamos el curso, y si no llegaba, lo pospondríamos para más adelante.
Finalmente, el día 7 de enero, cinco días antes del cursillo, llamo a Susana para preguntarle por el permiso. Me cuenta que esa misma mañana ha estado llamando a Medioambiente, y le han dicho que el permiso saldría a lo largo del día. Aquí surgen mis dudas, tan solo faltaban cinco días, ni siquiera lo habíamos anunciado, y no tenía claro si podríamos reunir el número mínimo de pilotos para que el tema saliese rentable sin que el reparto de gastos saliese disparatado. Una vez más fueron mis amigos Pedropedales y Pepe (Corsino) los que me dieron el empujón necesario. Ante mis titubeos sobre la posibilidad de que con tan poco tiempo pudiesemos llenar el curso, ambos se mostraron absolutamente convencidos de seguir adelante y se pusieron a trabajar de inmediato para poder avisar a todo el mundo. Así que así lo hicimos. Esa misma noche ya teníamos la convocatoría oficial en el foro (la noche antes ya Toño había puesto en la web el primer anticipo, a la expectativa de que nos concediesen la autorización), y, justo esa misma noche, iban llegando las primeras inscripciones. Además, Pedro se ofreció (como siempre) a currar como Director de Competición. Eso me liberaba un poco más por dos motivos. El primero es que así yo tambien podría montar en moto, y el segundo es que así se repartían las distintas responsabilidades entre al menos dos personas, que siempre es mas llevadero.
Aprovecho para hacer aquí una pequeña postilla para agradecer a Pedro que siempre esté dispuesto para lo que haga falta. Siempre es SIEMPRE. Con frio, calor, lluvia o viento. Con moto, sin moto, y como haga falta. Si es amigo tuyo, siempre que lo necesites, Pedro estará ahí. Ni falta hace que diga que es fundamental con alguien así para cualquier proyecto. Como dice un buen amigo común, si Pedro no existiese, habría que inventarlo. Claro que si. Lo siguiente fue comprobar que, efectivamente, llenabamos el cupo, así que una vez visto que los gastos se cubrían perfectamente y que salíamos a una cifra más que razonable, se nos ocurrió que se podía llamar al señor de los bocatas, y añadiendo una pequeña cantidad al precio de la inscripción, dar tambien un bocadillo a media mañana. Dicho y hecho, acordé con el señor que ha venido otras veces que por 120 euros (4 y poco por cabeza) a media mañana podríamos tomarnos un bocata y bebida. Lástima que en el premiso medioambiental (una vez más, el límite que todo lo condiciona, sic) pusiese expresamente que no se autorizan barbacoas, porque el señor estaba dispuesto a traerse una parrilla, y encima hubieramos podido tomar los bocatas de panceta calentita... A partir de ahí, lo que más trabajo ocasionó fue conseguir que todo el mundo se inscribiese (fisicamente) enviando un email con el número de su licencia. Había que hacerlo así por tres motivos: el primero es que de algún modo todo el mundo se compromete a inscribirse, no basta con decir las cosas verbalmente, simplemente es enviar un email. El segundo motivo es que así se tiene a todo el mundo localizado, y si hace falta, se puede enviar información, o lo que sea. No solo eso, así, el mismo domingo por la noche pudimos enviar un email con la memoria del curso, que incluía las cuentas finales y todo lo demás. El tercer motivo es la necesidad de comunicar a la Federación, sobre todo a efectos de estar cubiertos por el seguro de Responsabilidad Civil, el número total de cursillistas y el número de licencia de cada uno. Una vez todo listo, confeccionamos unas instrucciones básicas y las enviamos a todos los cursillistas por email. Ahora ya solo quedaba esperar al domingo por la mañana. El domingo amaneció un día muy frio y con un poco de viento. Además, cuando sopla el viento norte, y debido a la especial orografía de Collado Mediano, se produce un efecto de "encajonamiento" en el valle, que hace que sople aún más fuerte en la zona del paddock. Así, el día estaba frio y un poco desapacible, pero por lo menos no llovía ni nevaba (y es que las previsiones a lo largo de la semana habían sido francamente malas. Poco antes de las 9 ya estábamos casi todos correteando por allí. Algunos llegaron un poco más tarde, pero no hubo ningun problema, se iban acoplando según llegaban, es una de las grandes ventajas de hacer una actividad de este tipo, manteniendo unas mínimas pautas para no estrorbar al desarrollo de la misma, cada piloto la puede ir adaptando a sus conveniencias.. Nada mas llegar, Pedro se dedicó a la lógistica (localizar cintas, estacas y demás) y yo a controlar y cobrar la inscripción del curso a todos los alumnos que iban llegando. A las 9 llamé al telefono que Medio Ambiente facilita para contactar en estas ocasiones y avisar de que la actividad se comienza. Me pidieron mi nombre y numero de móvil por si tenían que contactar conmigo para algo. A las 9 y cuarto más o menos, nos reunimos dentro del caseto (por lo menos no soplaba el viento, aunque el frío era el mismo que fuera) recordamos las normas a seguir, y Francisco nos dió un brieffing sobre los objetivos y fases del entrenamiento, explicandonos como calentar. Una vez acabado, todos salimos fuera y fuimos calentando con nuestras motos mientras Pedro y Francisco se subían a la explanada del vertedero para ir clavando las primeras estacas y cintas con las que practicar los giros.
A partir de ahí, empezó la diversión. Pero para no desviarme del objetivo de esta crónica, que no es otro que compartir con vosotros el desarrollo y la organización de un evento de este tipo, precisamente para animaros a que colaboreis o incluso organiceis activamente el próximo, mas tarde pasaré a relatar el lo que fue el entrenamiento en sí. Ya voy anticipando que personalmente me lo pasé francamente bien.
A las 11 aproximadamente recibí la llamda del Agente Forestal de la zona. Ya nos conocemos de otras veces, y aunque riguroso en el cumplimiento de su trabajo, es muy amable. Me pidió que le confirmase que teníamos todos los permisos, que le comentase como lo estabamos haciendo y demás. Cuando le puse al tanto, me dijo que le parecía muy bien, y que si podía pasaría a lo largo de la mañana, aunque al parecer tenía otra serie de servicios que es posible que le tuviesen ocupado, así que entraba dentro de lo posible que no pudiese venir. Asi fue. A media mañana hicimos el paréntesis previsto para el bocata. Justo a media mañana apareció nuestro amigo ( y miembro de la Junta Directiva) Jose Luis Quer, que, aunque convaleciente todavía de su tremenda lesión, no pudo resistirse a acercarse un rato y a saludarnos y disfrutar de la posibilidad de pasar un rato todos juntos. Al final sobraron bocatas (como se nota que estamos en pretemporada y que hay muchos que hemos sucumbido a las dietas para poder "aligerar" la parte humana de nuestra maquinaria... y tras esto volvimos a las zonas. Como la primera parte de la mañana se aprovechó bastante, y todos pudimos practicar y ser corregidos en los puntos básicos de nuestra técnica trialera, en esta segunda parte Paco y Pedro marcaron un par de zonas con bastante mas "miga", pero siempre con varias trazadas voluntarias para que cada uno pudiese elegir la que más le gustase, o aquella en la que se sentía cómodo.
Recalcaría tres cosas: la primera, y que ya comenté con muchos de vosotros, es lo distintas que son las zonas cuando se pone cinta. Parece una bobada, pero el efecto psicológico (y no tan psicológico) de la cinta se nota muchísimo. Las zonas parecen mucho más estrechas, y, si la cinta está puesta adecuadamente, te obliga a trazar exactamente por el sitio que ha previsto el monitor, con lo cual se aprende muchísimo mas. Lo segundo es que al tener al monitor al lado, corrigiendote sobre la marcha, se aprende infinitamente más rápido. Además, estás viendo como pasan los demás pilotos y como les corrigen, con lo cual se puede aprender tambien de ellos. El resultado, a veces se mejora más en una mañana que en un mes. La tercera: siempre que había un paso un poco más difícil, había tres o cuatro manos dispuestas para engancharte o ayudarte si hacía falta. Ese es el espíritu de Trialmadrid, que tanto nos gusta y que tan orgullosos nos hace sentir de pertenecer a esta gran familia. Durante toda la mañana nos dedicamos a pasar las zonas. Cada uno las pasaba tantas veces como quería, en el orden en que le apetecía, y por los pasos que le venían bien. Como a veces se formaba un poco de cola en la zona en la que estaban Francisco y Pedro, los demás nos acercábamos a las zonas anteriores y las ibamos pasando, o descansando. Cada uno a su propio ritmo, vamos, una delicia....
A partir de las doce hubo gente que se fue marchando, y, aunque el permiso llegaba hasta las 14:00, a las 13.45 ya estaban todas las motos en el paddock con los motores parados. A las 14:00 llamé a Medioambiente para comunicar el final de la actividad, y a las 14.30 estaba en casa comiendo (sin problemas de horarios, sin broncas con la familia por llegar a las 5 de la tarde un domingo y sin comer, ¿que os voy a contar que no sepais en carne propia? ) Esa misma tarde preparamos la memoria del curso con las cuentas definitivas y se la enviamos a todos los cursillistas. El balance es que al final vinieron todos los preinscritos menos tres. Aunque las tres bajas fueron justificadas, a título de precedente (y porque creemos que así debe ser para posteriores actividades) no se les cobró la totalidad de los gastos del curso, sino tan solo los gastos generados (en este caso el seguro de RC, que, una vez notificado, se paga tanto si el piloto aparece como si no) redondeados al alza para que salga una cifra multiplo de 5 y que el cobro sea más sencillo. De esta forma, los cusillistas que no pudieron asistir pagaron 5 euros y los asistentes 20. De las cuentas finales que podeis ven en la memoria que se adjunta a esta crónica se puede deducir que organizar un curso de estos no es especialmente caro, aunque habría que añadir que en este caso la licencia de Director de Competición no hubo que pagarla porque nos sirvió la de Pedro que el motoclub ya sacó el año pasado, pero para posteriores eventos habrá que sacarla (para este año será algo más de 100 euros) . El mismo lunes envié la lista de participantes reales a la federación, y estoy esperando a que me faciliten la liquidación para poder ajustar cuentas con ellos. Hasta aqui los hechos concretos de lo que supone la organización de un curso de este tipo. Los he relatado completos precisamente para animaros a hacer actividades. Creo que merece la pena totalmente. Efectivamente un entrenamiento de este tipo requiere un cierto trabajo de organización y preparación, pero nada exagerado comparado con la satisfacción que da. Lo más complejo (por las responsabilidades que se asumen) son el cargo de Director de Competición y el firmante de la solicitud de permiso medioambiental (adjunto el permiso para que todos veais que, por desgracia, al titular le hacen personalmente responsable casi de "la muerte de manolete") . Estamos buscando la forma de que esa responsabilidad se reparta, pero por desgracia la Consejería es reacia a conceder permisos sin un titular personal, lo cual dificulta bastante el tema. Agradecimientos: A Francisco Guzmán. Por la iniciativa, por el curro de estar ahí enseñandonos con paciencia y por el buen rollo. Con buen maestro, bien se aprende...
Organización: A Pedro Gonzalez (Pedropedales). Por todo. Primero por ser tan buena persona y tener tan poco miedo a comprometerse. Segundo porque siempre que me meto en un "fregado" y me flaquean las fuerzas, aunque solo sea un titubeo, siento sus manos sujetandome los riñones. Tercero, porque, aunque se dedicó a clavar estacas y hacer fotos, ultimamente está montando de maravilla, y si al final se saca la licencia de piloto este año, seguro que le veremos en algún podio, especialmente con la clásica. Aqui le vemos sacando fotos a Corsino.
A Pepe Jimeno (Corsino) Por el apoyo y el curro. Aunque lejos, siempre se puede contar con él. Otro que le falta tiempo para echar una mano, ponerse a escribir emails o lo que haga falta. Además, creo que ahora ha encontrado su clásica ideal, temblad en Clásicos, aunque está callado, este año va para arriba.
A Toño (Togno). Porque, incluso cuando está liado con problemas personales como es ahora la enfermedad de su padre, es tan fiable como su Kit Campeón. De hecho creo que el también tiene duende, como su moto, y que por eso el día que te hace falta saca fuerzas y tiempo incluso de donde no los hay para poder empujar contigo...
A Jose Luis Quer (JLQ), que, aunque ahora lo está pasando mal por la lesión, nunca pierde el buen humor ni las ganas de aportar para que todo salga bien. Jamás le he oido quejarse, ni poner una mala cara. Lo único que hace falta es que la recuperación vaya bien, y que aunque tardemos un poco, podamos verle recuperado al cien por cien y disfrutemos de su compañía sobre la moto.
Alumnos (perdonar el orden, lo voy poniendo de uno tal y como veo las fotos, si me dejo a alguien, que me disculpe): Nico León: Puro desparpajo y energía. Pongo esta secuencia de fotos la primera de los alumnos porque demuestra lo que contaba antes, la disposición de todos para echar una mano, especialente a nuestros niños.
Jaime Bardo: Valiente y constante, y a pesar de salir de una reciente lesión, Jaime pelea como un auténtico jabato.
Cristina Gonzalez. Cristina representa la constancia y la elegancia. Sus progresos son patentes. Ojo con ella este año en féminas!
En esta otra se ve el espiritu trialmadrid, siempre, alguien “al quite”. En este caso Julio Macguiver. Así da gusto…
David León. Trialisticamente hablando, David ha dejado de ser un chaval para atacar las zonas de los adultos y mucho más que eso, con una fuerza y determinación impresionantes. No deja de ser un lujo ver como nuestros enanos despegan y vuelan de repente. Y como vuelan....
Victor Ramos: Victor progresa por momentos, en el instante en que gane un poco de confianza, su progresión va a ser espectacular. Su constancia acabará teniendo premio.
Carlos Fernandez. Muy bien, valiente como siempre, le tira a todo. Los progresos de Carlos son evidentes, creo que a lo largo de la temporada le veremos pegar ese estiron que les hace pasar a bordar las zonas de los mayores...
Julio Macgiver Sus progresos le vna poniendo poco a poco cerca de los puestos de cabeza. Lo de mantener la misma máquina es una buena inversión, ojo a el en las clasificaciones de este año. Además, Julio es tipo “Pedropedales”, siempre que falta una mano para tirar de alguien, aparece la suya…
Jesús Ramos: Muy bien, disfrutando de la mañana y aprovechando para ganar seguridad en los pasos. Así da gusto.
Jose Antonio Ramos. Convaleciente de su intervención, pero apurando cada oportunidad de practicar. No se quejará el monitor, con alumnos así, da gusto, y tras el, el monitor impartiendo las instrucciones. Tal para cual.
Carlos Zorzo. Estrenando su preciosa merlin gallach réplica con la que este año dará guerra a los favoritos de A en el madrileño.
Jose Ramón Piñeira. Otro de los candidatos este año al podio de Clásicos, ojo, que aunque entrenando se camufla, cuando hace falta, lo borda. Al quite: Eduardo Guillen, ya lo dije, siempre hay alguien…
Eduardo Guillén. Adaptandose a la GG300, pero demostrando que una vez acoplado su mejoría va a ser espectacular. Con un poco de suerte este año le veremos en alguna carrera cerca de los de arriba en D, los tiene a tiro de piedra.
Julian de Cabo. Disfrutó como un enano. Pillo la BSA de Jose María, y LE QUEDABA BIEN!!!! Da gusto hacer actividades para amigos como Julian.
Jose María Dominguez. Otro que se lo pasó en grande. Lástima de esas 330 que se levantaron con resfriado (hubo un momento en que estaban las tres en el paddock y se negaban a arrancar, si lo llega a ver Togno, todavía tendría el dedo dentro del ojo de alguno). Gracias a eso, ahora ya sabe algo que sospechaba: Montesa no solo fabricó motos buenas. Sigue fabricandolas....
Además, José María tambien supo disfrutar (y compartir con todos nosotros) de la compañía de esa bella inglesita que tiene en casa…
Miguel Cortés: Aprovechando cada instante del cursillo para elevar el nivel. Ojo con el en Clasicos del madrileño. Si consigue mejorar la fiabilidad de la 330, este año ya no pasará ningún apuro en las zonas.
Juan Carlos Rodriguez Chavarrías: un estupendo fichaje para aspirar este año a todo en la categoría de D del madrileño. Por cierto, gracias por prestarme los guantes!!!!
Alfonso Perez Cuenca: Confirmando el fruto de sus entrenamientos y su constancia. Le falta tomar la decisión de competir, pero puede hacerlo muy bien en cuanto de el salto. Otro estupendo fichaje... Manuel Fernandez Palencia: demostrando que tiene a su sherpa totalmente dominada. Si este mozo entrenase,creo que sería capaz de darle guerra al mismísimo otro "bultaquista por excelencia"...
Miguel Fernandez Cañete: apuntando alto con su nueva Sherpa kit80 pre 72. Es posible que sea menos potente que la otra, pero se nota claramente que Miguel se a adaptado a la superior manejabilidad de este modelo. otro que se suma a la guerra en el top de Clásicos...
Jesús García Berzosa: a falta de afinar un poco más la máquina, no le da reparos tirarle a nada. Si consiguiese aproximar su Sherpa al funcionamiento de las punteras de la categoría, sería otro más a sumar en la "guerra de los top"
Por último no puedo dejar de agradecer su colaboración a Eduardo "Sartenes" y a Román, fieles ayudantes y colaboradores siempre que se hace cualquier tipo de actividad. Su trabajo, aunque no resalte, hace que todos podamos pasarlo bien en estas ocasiones.
Además de todos los anteriores, recibimos la visita de numerosos amigos (sin moto, como habíamos pedido para no superar los limites autorizados): Juan Carlos Busto (Willy), Nacho Ortega (Nacho247) y algunos otros nos hicieron compañia (y muchas fotos) en una mañana memorable. Echamos de menos a algunos de nuestros amigos que no pudieron asistir: Nachette y Nacho, David y Chema Quer, Juan Ciordia (Lallorea), Filito, Adolfo, Carlitos Tejera y muchos otros que sin duda me dejo en el tintero, a ver si a la próxima podemos estar todos. Pues nada más, hasta aquí mi crónica. De verdad que es un placer poder hacer actividades como estas. Ahora ya hemos abierto el camino, lo importante es que entre todos consigamos mantenerlo abierto y sacarle el mayor provecho posible. No hace falta que os lo diga, en los tiempos que corren es un lujo poder disfrutar de una mañana trialera con los amigos sin necesidad de escondernos no hacer nada raro. Y todo ello, como quien dice, por "dos duros", y con una cantidad de trabajo bastante llevadera (que es lo que he querido recalcar en esta crónica) Ahora solo hace falta animarnos para hacer más. Estoy seguro de que en TrialMadrid nos van a sobrar manos para hacer un montón de estas a lo largo del año, ¿empezamos? Un abrazo Chema Carrión |
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