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El trial y el medio natural
Capítulo III
COMPARACIÓN CON OTRAS PRÁCTICAS
Por José María Gaitán
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No se trata aquí de comparar el trial con otras actividades o actuaciones para que resulte muy perjudicado o para que salga muy beneficiado de la comparación. Frente al senderismo, por ejemplo, llevamos todas las de perder, pero al compararlo con la construcción de una autovía… Como se dijo anteriormente, cualquier actividad que se desarrolle en el medio ambiente puede llegar a ser muy impactante. Baste ver lo trágica que puede resultar una inocente barbacoa campestre. Por eso, como todas las comparaciones son odiosas, solamente vamos a ver como resulta el presunto impacto que produce el trial en la naturaleza, frente a otras actividades que aparentemente también pueden ser perjudiciales y que no siempre tienen tan mala prensa. De entre las actividades, digamos no motorizadas, que podemos comparar en primer lugar se me ocurre, por ejemplo, y aunque pueda parecer absurdo, la caza, ampliamente extendida en el medio rural y también muy practicada por “ciudadanos”, en ocasiones por verdadera afición y en otras muchas por un cierto “snobismo hortera”. Si pudiéramos preguntar a los miles de animales de cuatro patas, aves y demás, que caen cada temporada, seguramente votarían por el trial como actividad preferida frente a la caza. La cuestión es que la caza aparte de extendida y fomentada, ordenadamente regulada no debe provocar ningún desequilibrio en el medio natural, pero desde luego al que no le guste la sangre le resultará repugnante y dificilmente comprensible. Además, la caza resulta una de las fuentes de ingresos más importantes en algunas zonas, con lo que, y dado que el trial genera pocos ingresos, ya tenemos perdedor en ésta comparativa. Me he dejado aparte los efectos colaterales de la caza, todoterrenos por todas las pistas, cartuchos, balas, residuos, etc. Pero en definitiva lo que quiero decir es que a efectos legales, la caza gana. (ojo, y procura no hacer trial en temporada de caza mientras están de batida, gancho, montería o cualquiera de sus formas porque te podrías llevar una sorpresita…). Otra actividad tan interesante y pacífica como la recogida de setas puede llegar a ser tremendamente impactante cuando se practica sin conocimiento (uso de rastrillos para recolectar, paseos otra vez con el todoterreno o la “flagoneta”, mas residuos, etc. Sin embargo es una actividad hasta cierto punto fomentada y que en la mayor parte del territorio carece de regulación. De todas formas vuelve a resultar perdedor el trial, aunque su impacto sea muchas veces menor. La pasta manda. Mas actividades que pueden provocar impactos aunque no lo parezca ni, repito, gocen de mala fama, pueden ser por ejemplo el rafting, barranquismo, escalada, espeleología, etc. Todo será cuestión de que se practiquen con arreglo a una normativa, con sentido común y en lugares y épocas en las que su impacto sea menor…igual que el trial en definitiva. Tenemos por otra parte lo que hemos llamado “actividades motorizadas”, y que podrán ser de dos o cuatro ruedas. De los de cuatro ruedas tenemos que hablar de los “todoterreno”, últimamente muy de moda. Afortunadamente, un alto porcentaje se dedica casi exclusivamente a cargar las compras del “carrefour” o a recoger a los niños del colegio, pero incluso éstos, pisan de vez en cuando el campo para mancharse un poco de barro y poder justificar tan importante inversión. En general, en esto de los todoterrenos pasa como en las motos, que hay gente para todo, pero algo evidente y que no puede discutirse es que si las motos resultan impactantes, los coches lo serán mucho más. Empezando por el número de cilindros, terminando por el número y dimensiones de las ruedas y pasando por su peso. Vaya, por fin hemos llegado a algo en lo que el trial sale ganando…pues no, porque éste tipo de coches suele pertenecer a gente “respetable y respetuosa con el medio ambiente” (como por otra parte se encargan de vender las marcas) y además suelen tener pasta y no son unos “mindundis trialeros” que destrozan la naturaleza. Otra vez perdemos la comparativa, aunque sigamos ganando virtualmente. Nos quedan los quads, nuestra última esperanza de parecer menos impactantes. Esta vez creo que ganamos. Vamos a ver. Los Quads son divertidos, ruidosos, llevan cuatro ruedas de tacos bastante mas gordas que las de trial, están de moda, lo que implica que se vean más, y por si fuera poco se meten por todas partes, casi como las motos de trial. Todo esto en condiciones normales, así que figuraos cuando caen en manos de “fauna salvaje” carente de cerebro desarrollado. Al fin hemos encontrado algo con peor prensa que el trial, ¡aleluya!. Que se vayan preparando los “Quadtreros” que van a por ellos. Dentro de la “familia motera”, vamos a pasar revista en primer lugar al hermano enduro. Dados sus orígenes se le podría llamar “papá enduro”, pero digo hermano aunque alguno se empeñe últimamente, por lo menos en Madrid, en “hacer de Caín”. El Enduro básicamente resultará igual o más impactante que el trial. Las motos, en general resultan más ruidosas, los neumáticos tienen tacos con perfil más pronunciado capaces de ser potencialmente más erosivos. El enduro se desarrolla en un entorno más amplio que el del trial, puesto que cubre desde caminos de uso autorizado a sendas, y zonas trialeras, por lo que tendría como mínimo los mismos inconvenientes desde el punto de vista ambiental. Los recorridos son mayores, con lo que el efecto se multiplica al resultar más visible, y esto creo que es fundamentalmente lo que hace que, al menos en mi opinión, el enduro tenga en general peor fama que el trial. Que en definitiva resulte más o menos impactante lo dejo a vuestro criterio, porque hay opiniones en los dos sentidos. Con el “hermano motocross” podría pasar algo parecido pues las motos son básicamente como las de enduro, mas ruidosas, taco más agresivo, etc, pero la diferencia fundamental que hace caer la balanza de “menos impactante” al menos en teoría, es que se desarrolla en un circuito cerrado, lo que anula casi por completo su potencial daño al medio ambiente. Ahí tenemos una pista de cómo hacer más viable la práctica del trial, mas adelante lo veremos. Habrá que valorar el daño que supone la construcción de un circuito de motocross, con movimientos de tierra, alteraciones en los perfiles del suelo, etc. La pega que tiene el motocross es que para mucha gente, ver una moto por el campo equivale a hacer motocross, con lo que se lleva las culpas sin comerlo ni beberlo. Claro que a este tipo de gente, si le dices que haces trial, igual se piensan que te dedicas a algún tipo de juego de mesa o que tienes un vicio inconfesable. En resumen, en éste repaso tan superficial, queda claro que unos “crían la fama y otros cardan la lana”, vamos que muchas actividades que objetivamente tienen mayor impacto sobre el medio que el trial, son sin embargo bien vistas, interesantes económicamente, o directamente fomentadas por las mismas administraciones que limitan el uso de la moto de campo. . |
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