
Copa de España de Clásicas. 3 de 5
Guadalajara
28 de mayo de 2005
Crónica: CARLOS, hombre de goma, ZORZO
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Cuando el Señor Mick Andrews comenzó a desarrollar una Ossa Plonker y con el fin de competir con ella, no tenía ni idea que haría feliz a todos sus futuros poseedores entre los que me encuentro, y es que después de un montón de años he vuelto a disfrutar de una OSSA M.A.R 250 ¡Muchas gracias Mick! . Ah! Por cierto en esos años ´71, ´72 y ´73 esa maravilla de moto se proclamó campeona de Europa y ganadora de los seis días de escocia en dos ocasiones.
Esta vez el despertador sonó a las 7:05 de la mañana del Domingo, había quedado con Pedropedales a las 7:20 el día anterior, por que Toño iba con el remolque completo y chemita le llevaba el pepino (Honda TLR 250) a Ramón Membribes para trabajar un poco en la puesta a punto… es decir que nos íbamos los enduristas solos, como antaño, y encima a Guadalajara con los recuerdos que eso nos traía, al parecer todo esto fue una premonición por que la interzona que nos aguardaba era la del mundial de enduro del pasado año.
Bueno mi estado físico era más deplorable de lo normal si cabe, puesto que un par de horas antes de la carrera estaba celebrando la boda de mi hermano Juan y eso “quieras que no se nota”, sobre todo cuando nos bajamos del coche en Guadalajara y empezamos a soltar las correas de las motos para bajarlas del carro, tenia un pulso como para robar panderetas… parece mentira que con la cantidad de escoceses que llevaba en el cuerpo no me ayudasen a hacer trial habiendo nacido en el país del trial por excelencia. El caso es que ya a las 8:30 de la mañana hacia un calor tremendo y en mi estado era lo peor que podía ocurrir, pero ocurrió. si, si un trial en una interzona del Paris Dakar con un calor de cagarse y una polvareda tremenda, el trial prometía por los OO… entonces es cuando me dijo Pepe Corsino ¡!!macho si no duermes no corras, pero si te levantas después de no haber dormido y encima te presentas en el trial¡¡¡, ¿Qué vas a hacer quedarte en el coche?, evidentemente tenía razón e inmediatamente formalice mi inscripción con mis entendederas bastante nubladas por el efecto del etílico y menos mal por que sino, no corro.
Después de toda la burocracia, cargar de gasolina nuestras motos y calentar un poco por la zona de calentamiento, empezamos el trial. Desde el Paddock hasta la primera zona había un tramito de interzona facilón y corto hasta un núcleo en el que se encontraban las tres primeras zonas, evidentemente de tierra como todo el trial.
La zona uno tenía una pendiente de entrada luego una bajada fácil pero que imponía, vamos que si no veo bajar a nadie yo no lo hago ni de coña, pero era un buen sitio para la prueba de fuego de la “ossita” después de esto había una subida pronunciada sin agarre, es decir una putada de zona si te quedabas parado, pero fácil si conseguías inercia para llegar hasta el final.
La dos enclavada en el mismo área era una zona difícil, tremendamente difícil, de hecho luego coincidimos todos en que era la más complicada de todo el trial. Subías un escalón de tierra que había que hacer con muchísimo tacto por que si te pasabas te salías de la trazada para afrontar una curva en pendiente y sin agarre, posteriormente hacías 20 mts. por una ladera y había una complicadísima curva en pendiente a la derecha sin espacio a la salida de la curva para afrontar otra curva sin espacio detrás de un árbol y que cada piloto que pasaba hacia huella con lo que te quedabas clavado con el cárter contra el árbol, la salida era relativamente sencilla, en definitiva una putada de zona.
La tres era fácil la dificultad radicaba en el final, donde había un giro después de un escaloncillo con mucha mala leche.
Entre la tres y la cuatro no había mas de cien metros de de interzona, era un cuestón en el que al final te encontrabas la zona más fácil del trial, una bajada muy pronunciada con un girito a derechas que te llevaba a una subida de arena y piedra suelta para salir a la derecha.
La cinco estaba en una ladera con hierba que tenía escalones de tierra en subida y un par de giros en tierra no muy comprometedores, la bajada se puso difícil con el paso de los pilotos de hecho en la segunda vuelta después de ir a cero, me fui a la “agricultura” (como diría nuestro amigo Valentín Requena) a la salida de la misma.
Desde aquí a la zona seis había una interzona larga típica del festimoto mucho sube y baja por una senda en ladera con cuestones en los que comprometíamos nuestras mecánicas y sobre todo con el CALORAZO Y EL POLVO, las motos y los pilotos llegaban hirviendo a las zonas seis y siete, !jamás en mi vida he bebido tanta agua¡ entre el resacon y el polvo ni veia ni oía, tenia la boca seca me temblaba hasta el “esfínter”… (una y no mas), en la zona seis no había dificultad excepto una piedra por la que había que pasar y que te descolocaba la moto completamente, además de ir la moto muy bajita de rendimiento después del palizón de la interzona.
La siete estaba justo al lado de la zona seis y era otra zona fácil de la misma tipología que la anterior pero con mas piedra suelta y el final con una salida en ladera que se puso difícil con el paso de los pilotos. Entre la siete y la ocho nos encontramos una larguísima interzona con muchos cuestones y bajadones que transcurrían por una senda. Al final de la interzona llegabas a la zona ocho, que transcurría alrededor de una torre de alta tensión y en la que utilizaban algunos escombros y desniveles artificiales. La verdad es que el trial fue un trial duro, durísimo, y no por el nivel de las zonas, sino por las condiciones que confluían, además de todo si en la tercera vuelta la pinchas la moto… te cagas, y si la rueda que se pincha es la delantera, te cagas mas… y si tu nivel físico esta bajo mínimos… hubo un momento que creo que se me apareció el espiritu Tierry Sabine y saco de mi ese alma de Dakariano para terminar el trial, en ese momento la puntuación no contaba, tuve que picar cuatro cincos seguidos por que con la pendiente que había en las zonas y meterse con la rueda así era un suicidio, pero ¡tenia que terminar! Después del esfuerzo y el madrugón no podía llegar a la tercera vuelta y quedarme ahí, nunca me había imaginado lo difícil que es ir por los caminos de la interzona con una rueda pinchada, las subidas las hacía en caballito con lo cual iba medio bien, pero, joder!!! Las bajadas sin brazos y sin dirección… como diría Enrique Iglesias, era una experiencia religiosa… gracias a Toño que me ayudó a pasar los pasos complicados, eso es un compañero!!!. Pero no te preocupes Toño, que en el próximo trial haré saltarte otro paso para que te endiñen un cinco… jajajajaja. Nos vemos en la siguiente… Un abrazo y OSSA POWER!!!! |
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