
Copa de España de Clásicas, 1ª prueba
María de la Salut, (Mallorca)
12 de marzo de 2006
Crónica de Pedropedales
|
Esta vez me toca ver los toros desde la barrera, con el alta médica me lo pienso antes de irme con la moto a Mallorca y prefiero darme un tiempo mas y opto por desmontar mi Sherpa y así quitarme las tentaciones. Y me arrepentí de no haber corrido allí, la carrera era fácil, marcada casi en su totalidad en tierra pero la dificultad sabían sacarla sin tener por ello que poner montañas rusas. Doce zonas a realizar en dos vueltas que ayudado con los buenos controles y la ausencia de colas hizo que las cuatro horas dadas por la organización fuesen sobradas para hacer un trial disfrutón. Las zonas estaban estratégicamente distribuidas para que al menos pudieran acceder todos al 50%, la otra mitad quedaban un poco retiradas pero también accesibles por una pista por la que podías ir con el coche. Al final pude estar en toda la carrera con Toño asistiéndole, que para eso fui, disfrutar del ambiente y ayudar al resto de los amigos que estaban allí. Las zonas salvo la séptima tenían una lectura fácil, pero el mínimo error costaría muy caro. Toño hizo una primera vuelta con tres puntos, asi que nos podíamos creer que la segunda la sacaría a cero. Pues bien, las dos primeras a cero y en la tercera según le espero en lo alto de la zona veo cómo se queda clavado, se caló la moto!, que faena. Ahora sólo quedaba enmendar el error no cometiendo ningún fallo en el resto del trial. Ibamos acompañados por Carlos Varadé, José Ramón Piñeira, Carlos Bosch, Joaquín López, Martí Font y el Puma. Varadé bastante bien lo iba haciendo después de estrenar moto y llevar las suspensiones fuera de punto, de José Ramón lo mismo podría decir porque llevaba una montesa (eso es broma!) pero fue el único del grupillo que se marcó un cero en la zona mas difícil del trial, la septima. Toño y Joaquín la consiguieron sacar con un dos, mientras que el resto a tres en las dos vueltas. Para finalizar el trial, la indoor, zona hiperfácil para los tres niveles que hizo que el pica no pusiera mas que ceros. Y la famosa zona trece, novena en otros triales, comenzó a base de cañas, continuó con paella y cochinillo bien regado por tinto y se remató con agradable charla trialera, cava y las copas que no ganamos, nos las bebimos. A las siete llegamos al aeropuerto con agujetas de tanto reir y un tanto trastornados por la baja presión que empezó a reinar en el archipiélago a eso de las dos. Un buen fin de semana que hay que repetir
|
![]()