III Dos Días Internacionales de Robregordo

21 de mayo de 2007

Crónica de Toño Villanueva

"Un escalofrío te recorre el espinazo"

Viernes, 19:30 h

Para mi Robregordo 2007 empezó el viernes a las 19:30 h cuando el maestro Juan Carlos de Utillmoto nos preguntó a Carlos y a mi: ¿No se os habrá caído nada por el agujero de la bujía? Nos miramos los dos las caras como flipando. Moto al banco y vuelta a desmontar. Tras sacar depósito, asiento, escape y culata... allí estaba. Una arandela se había colado por el agujero de la bujía. Por eso no giraba el motor en la moto que al día siguiente iba a llevar Luis Bollaín en Robregordo. Terminamos casi a las 10 de la noche. Ese fue mi inicio de Robregordo 2007. “Malos principios quieren los gitanos” le dije a Pedro.

Me asignan como hora de salida las 9:35

Como no estaba en la lista de salida, me asignaron esa hora, lejos de todos los de mi categoría. Hablo con Migui y con buen criterio soluciona lo que había sido un error . Es un tío que aplica la lógica y en esto de notó. No en vano es Bultaquista. Si me pilla otro me jorobo.

Migui a la derecha de la foto es de esas personas que curran para que los demás disfrutemos

Me quedo solo

Aunque salí con todos los de mi categoría, y tras hacer unas cuantas zonas con Chema Carríon, al rato me quedo solo, sin colegas al lado. Me siento perdido, como aturdido. En la zona 4. Fiasco de libro. El paso fácil ni lo había mirado. Fallo de principiante.

Deja vú

Llego a la zona 6 y la hago. Por cierto: segundo fiasco. Un fallo garrafal al tratar de superar la piedra resbaladiza a la salida con demasiada velocidad, quizá por falta de confianza en mis posibilidades de hacerlo a la velocidad correcta supongo que influido por llevar más presión en la rueda de la debida. En el trial todo está unido. Todo tiene que estar en su sitio, equilibrado. Si algo falla todo se viene abajo. Mente-cuerpo-moto-tarjeta. Todo unido.

Llego al pica y le pregunto por la siguiente zona: me dice: por allí. Está aquí mismo. Pues bien, voy y me pierdo y al rato la encuentro. Me dispongo a aparcar la moto y me fijo que el juez es el hermano del de la zona que acabo de hacer (parecen gemelos) y al ver que por al lado había un piloto catalán le digo: ¿Has visto? En Madrid tenemos los jueces a pares, este es igual que el de la zona 6, jeje. Y empiezo a mirar la entrada de la zona y es entonces cuando siento el “Deja vú”, esta extraña sensación de haber vivido ya lo que se está haciendo. Y fue entonces cuando me di cuenta. La madre que me parió!!!!!. Estaba otra vez en la zona 6!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!. De hecho luego le pregunté al juez y su hermano se había quedado en casa!!!! Todo esto puede que sea por que mi cabeza estaba en otro sitio. Sin duda. Lejos de Robregordo.

Zona 8

Era una rampa que se atacaba desde una primera bajada de un metro. Meto segunda. Abro gas. Era imposible fallar. Pues no. Me quedo en mitad de la cuesta. No me cae el tercer 5 del día de milagro. La saco remando. Puede que se deba en parte al acojone que llevo de pinchar la rueda y por tanto exceso de presión. Le quito algo de presión antes de la 9.

No era el único “pupas”

Según salgo de la 8 larguísima interzona hasta la 9. Antes de llegar veo un grupo nutrido de pilotos (unos 6) que me aparecen en dirección contraria. Lo primero que pienso: “Ya me he vuelto a equivocar otra vez”. Pero no, al llegar a mi altura me preguntan: “¿Has hecho la ocho?”. A lo que yo les contesto: “Sí, la he hecho. De puta pena, pero la he hecho”. Ellos no. Se la habían saltado. Me preguntan como llegar. “Seguid las flechas al revés!!! Les digo pero tened cuidado”. Luego al llegar a la 9, me encuentro con Chema Carrión el cual se había saltado también la ocho. Le cuento lo del grupo y se marcha a buscarla. Ya no le vería más hasta el final.

Fin día 1

Terminé el primer día con 30 puntos, un buen puñado. Agustí Vila me encuentra y me pregunta. Según él, su día había sido malo y había hecho 18 puntos.

Sidetrial

Con el cuerpo roto, los pies mojados, la moral por los suelos, etc. Levanto la mirada y veo el side que había traido Pedro en su remolque, el mismo que usamos el año pasado. Sin dudarlo pensé: “Ni de coña”. Yo me voy a casa a meterme en la cama y descansar bien para mañana. Se lo comento a Pedro. Pedro me comenta que él opina lo mismo. Por si fuera poco, al side le falta el asiento ya que se nos perdió el año pasado, nos falta la estribera para la moto, las cinchas para agarrarse, y no hemos entrenado ni una vez desde Robregordo 2006. En una visita al bar me encuentro a Torralbo y veo su ilusión en el sidetrial, y pienso en el esfuerzo de montar todo eso, en la gente que viene a correr desde muy lejos. Pienso en los días de gloria que vivieron... No les podemos fallar. Tenemos que estar ahí, con ellos. Y casi a la vez suena mi móvil: Era mi mujer, Yolanda. ¿A qué hora empieza el sidetrial, que vamos a veros?. Voy corriendo a donde Pedropedales. Pedro!!!! ¿Montamos el side? Pero Pedro era ya irrecuperable. Se me enciende la bombilla y pienso que a Carlos le puede hacer mucha ilusión. Carlos, te apuntas al sidetrial???? Carlos me dice: pues claro!!!

Zona 1. La única que hicimos con la sherpa de Pedro y nuestro side

Zona 3. Ya con la sherpa de Ignasi Beltrán

Además a Pedro no le hacía gracia que montáramos el side en su moto y sugiere que lo hagamos en cualquiera de mis dos sherpas lo cual es bastante lógico ya que al día siguiente había que correr. Lo presentamos en mi sherpa kit y vemos que ni de coña. El side tiene 4 anclajes rígidos a la moto y una variación de 5 milímitros no la absorbe. Pedro, tiene que ser tu moto!!! Vale pero no me la jodáis que mañana la necesito para correr. Dicho y hecho. Pedro se va y Carlos y yo nos quedamos montando el side. Cuando llegamos al anclaje delantero nos damos cuenta que la pieza especial de unión entre la moto y el side se la ha llevado Pedro en el coche. Le llamamos y estaba ya en San Agustín. Cuando le dijimos que tenía que volver después de casi 40 minutos de coche echaba humo, pero nos dio la típica respuesta de Pedropedales. Me doy la vuelta. Nunca habría pensado que otra opción fuera posible. Llega Pedro, terminamos el montaje y justo en ese momento llegan el amiguete y Nacho Beltrán con problemas eléctricos en su sherpa. No puede ser!!!!. Nos ponemos con ella. Cambiamos bujía, cambiamos pipa, cambiamos bobina de alta, abrimos tapa lateral, desconectamos pare, lijamos platinos y..... nada. Sigue parándose. Pero mal que bien podemos salir hacia el campo de fútbol donde están los demás. Carlos y yo hacemos la primera zona con nuestro side y la moto de Pedro. La verdad es que el ambiente es tan bueno como el año pasado. Qué pasada!!!

Gazpacho en mis herramientas

Pero después de la primera zona: Nuestro gozo en un pozo. La moto de Pedro empieza a ratear dando un claro fallo eléctrico que además a Carlitos le dio por asegurar que era de carburación. Por eso primero desmontó el carburador y todos sus chiclés. El de baja según Carlos estaba empercochado. Luego se demostraría que el único empercochado en ese campo de fútbol sobre el que nos encontrábamos era él, jajajaja. La verdad es que hasta en ese momento lo pasamos bien. Mientras intentábamos arreglar la moto de Pedro miro a la caja de herramientas (una caja nueva con todo el repuesto perfectamente ordenado) y veo una especie de pasta roja que Nachette está intentando limpiar con un cleenex todo mezclado con las piezas. Me fijo mejor y veo que es.... GAZPACHO. A Nachette se le había caido un vaso de gazpacho en mi caja de herramientas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

El side de Nacho

Carlos y yo pudimos hacer dos zonas más gracias a la generosidad de los dos Nachos quienes nos dejaron su atalaje, y así Yolanda, Mateo y Roberto nos pudieron ver subidos en el atalaje. Nacho Fernández nunca me va a sorprender ya que su generosidad es infinita y lo digo con pleno conocimiento de causa. Me alegró comprobar que Nacho Beltrán es de la misma estirpe y es que Nacho no se la va a jugar con cualquiera, jeje.

Los dos Nachos en acción

Pedrusco

¿Que faltaba algo? Empieza a caer pedrusco en Robregordo. Sálvese quien pueda!!!

Hay que dejar las cosas como se encuentran

Nos lo enseñaron nuestros padres hace mucho. Pero si uno acaba reventado después de un día de Robregordo cuando entrega su tarjeta a las 2 de la tarde, imaginaos cómo te sientes a las 8 de la tarde después de haber acabado el día, haber montado el side en la moto, haber intentado arreglar dos sherpas, y mojarse nuevamente los pies en un río, y por si fuera poco que te caiga un aguacero encima pero con pedrusco congelado en el cogote. Pues en ese momento nos quedaba para acabar el día arreglar la moto de Pedro ya que al día siguiente tenía que correr su 2º día, y no teníamos ni idea de qué le podía pasar. Además tanto Carlos como yo nos habíamos prometido que si no arreglábamos la moto de Pedro le íbamos a ofrecer una de las nuestras, aunque para ello tuviera que ir fuera de clasificación.

Expectación mecánica

Colocamos la moto en el paddock debajo de los soportales que hay abajo del Hotel Los Cerezos. Colocamos toda la herramienta y a las 9 de la noche aproximadamente, casi anocheciendo nos propusimos cambiar el encendido completo de la moto de Pedro. Yo llevo un encendido completo de platinos de repuesto para por si las moscas en las carreras de la Copa de España. Así que dicho y hecho. Como llevo extractor de volante, y un kit comprobador de punto que me he hecho de forma casera con una pila, una bombilla y el medidor de avance, pues a ello. Nos empezaron a rodear unos cuantos pilotos curiosos. Algunos seguro disfrutando por ver otra vez toquetear un encendido de platinos. Otros seguramente por vivir un aspecto más de las carreras de clásicas que ya casi está olvidado. La mecánica. Las motos clásicas de ahora llevan de todo. Encendidos electrónicos, neumáticos tubeless, etc. Y claro, el mantenimiento es mínimo y la escena de la sherpa tirada en el suelo con todas las tripas fuera empieza a escasear. Para nosotros fue bonito. Acabamos a las 10. Eso sí, fue tremendamente clásico.

El final

“Lo mejor de cuando todo va mal es que las cosas sólo pueden mejorar”. Randy Mamola.

Esta frase resume lo que para mi fue el segundo día de Robregordo. Toda la negatividad del viernes y sábado se convirtió en positividad. La moto iba mejor, el ánimo estaba mejor, los amigos los tenía al lado y claro, las ruedas empezaron a ir por donde debían. Pero no quedé contento de mi trial. Tuve esa “mala pata” típica de cuando no sale todo bien. Aún así luego vi que al resto de pilotos les fue normalmente peor que el primer día. Yo mejoré muchísimo y me quedé con un buen sabor de boca. De 30 a 18. Pero lo mejor sin duda los amigos. Somos como una familia. Por cierto, Eduardo Gómez de Salazar me regaló un póster de Yrjo Vesterinen para que me lo firmara allí mismo. Y así lo hizo. “Best wishes to Toño. Yrjo Vesterinen”. Vaya detallazo. Claramente lo mejor no es la firma de Yrjo, que es la leche, sino el detalle de Eduardo. Gracias a todos!!!!

Momento cumbre en mi trial. Es la losa mojada de la zona 9, la primera del campo de fútbol. Subí la losa a cero cuando vi poner pies a verdaderas eminencias. Luego en mi línea la cagué en lo más fácil y acabé la zona con 3 puntos. La rueda trasera acusa el esfuerzo. La llanta estrecha pincha el blando michelín como si fuera de plastilina.

Preciosa imagen con Pedro, Chema, Carlos (tapado) y yo. Y 4 motos qué son 4 joyas. Eso sí que es trial clásico setentero. Al fondo el monte de Robregordo, ese que cuando lo ves por primera vez encima de una moto como estas, un escalofrío te recorre el espinazo.

Gracias Robregordo

Toño Villanueva. Mayo 2007