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La
otra crónica.
Decía el
replicante de Blade Runner que había visto cosas que no podrían
transmitirse, que se perderían con su desaparición como lágrimas en la
lluvia. También en esa película se habla de algo llamado empatía. Supongo
que eso llamado empatía es lo que hace que a pesar del que yo considero mi
peor resultado desde que regresé a los triales, me volviese con una
sonrisa tonta a casa...
Por eso
esta otra crónica, este humilde intento de compartir algunos momentos de
esos que quedan en el fondo del corazón.

10:31.
Zona uno. Categoría B. Un par de pequeños giros que cada vez se van
enrevesando más, seguidos de una rampita y giro a la derecha sobre roca
ondulada con un pequeño tranco final casi imposible de hacer rodando. Los
buenos de la categoría van pasando, alguno lo hace a cero, pero con
grandes sufrimientos y algún trompicón. Me quedo a patearla un poco más,
no tengo claro el giro, y ya están empezando a entrar los primeros "A".
Veo a Karl-litos decidido en la cola con la ossa amarilla: zona! Primer
girito. Tucu-tucu-tucu. Caramba, si parece una sherpa, pistonada a
pistonada. La gente le observa con curiosidad, no es conocido, no es de
los que suele ganar, y las ossa son, en general, un poco "cepos". Segundo
girito. Limpio. Ataca la pequeña pendiente, y la ossita, estira muy suave,
las cabezas empiezan a volverse, el sonido no es el de siempre, nadie se
mueve, llega a lo alto, aprovecha la zanja como peralte, inclina la moto,
flexiona las piernas, desplazando el peso, golpecito de gas y brrrrrummm:
la ossa traza como sobre railes, girando con la rueda delantera en el aire
mientras la trasera rueda calcando la superficie del tranco. Cero. Lo
único que se oye en la zona es un ooooooohh. Estoy seguro de que si alguno
hubiera roto a aplaudir, la ovación hubira sido generalizada. Si me pasa a
mi, guardo la moto en el remolque y me quedo con el recuerdo de lo que
acabo de hacer...

11:40 Zona
siete. Pedropedales y yo llevamos una mañana aciaga. Karl-litos se va
salvando, pero nosotros no acabamos de dar una a derechas, salvo el cero
en la zona ciega. Cuando llegamos Karl-litos y yo, Pedro ya se ha mirado y
pateado la zona, y nos la va radiando: aquí a la derecha, aquí te pegas a
la izquierda, aquí medio gas, el cuerpo a un lado y ya está... La verdad
es que el que va como una moto es él, estoy por decirle que en vez de
pasar la zona sobre mi honda, me monto a su espalda y que salga el sol por
antequera. Antes de que le diga ni que si ni que no, ha puesto en marcha
la portús y está entrando como la misma decisión con la que un miura
embiste a un puerta gayolla. Pues tenía razón, lo ha clavado, aquí gas,
ahí a la derecha y al final, cero. Le veo a contraluz, con el sol de
fondo, gritando como un loco y levantando el puño a la salida de la
zona... Dice algo de que pase yo, que si, que se puede. Si, si, ahora voy
, espera un poco, que estoy disfrutando...

12.30
Interzona. Estamos ya en la tercera vuelta, entre la zona uno y la dos. Me
cruzo con Alfonso y su hijo Alberto. Van los dos hablando en marcha, con
las motos en paralelo, y llevan una sonrisa tan evidente, que estoy seguro
de que pasa algo bueno. Clavo los frenos y pregunto: que tal? Alberto
dice: un cero!!! y Alfonso completa: su primer cero!!! Me pongo tan
contento y nervioso que no se a quien dar la enhorabuena primero. Al final
a Alberto, claro!!! Yo todavía recuerdo mi primer cero. Fue en un trial de
los Angeles de San Rafael, y no satisfecho con decirle al pica que era el
primer cero de mi vida, aparqué la moto y me fui a contarselo y a que me
diese la mano el juez, que me felicitó como muy sorprendido de que alguien
considerase un logro hacer un cero en aquella zona... Me pongo en marcha y
sigo con mi tercera vuelta, que día mas bonito!!

13:00
Acabamos de terminar la tercera vuelta, entregamos las tarjetas y los
dorsales y nos vamos en busca de Togno, hay que localizarle y hacerle
alguna foto, el ha ido toda la mañana llegando a las zonas cuando nosotros
las pasabamos. Al final le pillamos en la siete. Está hablando por
telefono sin quitarse el casco, como si fuese un walkie talkie. Habla con
su mujer, que ha venido mas tarde al trial y le dice que venga rápido, que
están a punto de quitar las cintas. Otro que va como una moto, ¿será la
zona siete, que tal vez está situada en una zona telúrica? Al final
aparecen ella y su hijo. Mateo mira a su padre desde el asiento de su moto
de plástico sin ni siquiera parpadear. Toño dice algo de que las otras
veces la ha pasado a cero y pide en voz alta no cagarla en el último
momento. Patadón a la sherpa y zona! Mateo sigue sin parpadear, parece una
estatua de sal, bruuuuuuum. Cortado, giro, otro cortado, giro, subida y
cero. Mateo sonrie. Yolanda también. Sonrie Karl-litos que esta de pie
junto a ellos. Sonrio yo al otro lado de la cámara, sonrie la jueza, no se
si me lo parece a mi, pero yo diría que sonrie hasta el apuntador, hasta
las rocas... Aprovechando el jaleo y que la zona ya está vacia, David y
Chema Quer se turnan para demostrar que el cepo (en mis manos) de mi
honda, es capaz de volar en los cortados, se apunta JL Quer con la GasGas
que aprovechando la adrenalina y motivado por Chema se marca el mismo
escalón también volando... Menuda fiesta!!!
14:15 Zona
ocho. Esta no puntua para la clasificación. No se si Pedro la habrá puesto
en la crónica, pero la zona ocho transcurre por el comedor del restaurante
de Cabanillas. Obstáculos: un entrecot y un rioja de la casa que el
camarero nos ha colado mientras Corsino estaba atareado acabandome de liar
para Arinsal. Risas, y mas risas, y muy buen ambiente. Todos juntos,
tenemos tan poco en común, y al mismo tiempo estamos tan unidos por lo
bien que nos lo pasamos, que no deja de ser sorprendente. Un diez para
todos.
Arranco el
coche y me voy con la sonrisa tonta. En la boca y en el alma. Hasta la
próxima. Cuanto antes, por favor! |