
Trial de Valdemanco
8 de febrero de 2007
Puntuable para el Campeonato Madrileño A, B, C y D
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Crónica de Pedropedales El pasado domingo dia 11 comenzamos el campeonato de modernas en Valdemanco, muchos inscritos y muchas ganas se veían en el campo de fútbol, lugar habitual de las últimas carreras allí celebradas. El tiempo que nos esperaba era menos frío que la pasada carrera de Cabanillas, pero en cambio amenazaba lluvia y en lo alto de las montañas habían nubes que a lo largo de la mañana cayeron sobre las zonas dejándolas delicadas para los excesos. Se marcaron 10 zonas a dos vueltas a realizar en 5 horas, tiempo mas que sobrado para hacer la carrera sin agobios, tampoco hubieron colas ya que se aplicó el sistema que ya implantó trialmadrid en su día de repartir los pilotos de la máxima categoría en las primeras zonas y los de menor a partir de la cuarta.
Ya que salía el último decidí mirarme todas las zonas que pudiera antes de la salida, pude ver las cinco primeras, siendo la primera un cauce de un arrollo, muy sencillita, la segunda tenía una subida en la que no había que fallar en la tracción para subirse a una plancha que enfrentabas a 45º y de ahí sin pasarte de gas caer dentro de la piedra que le seguía. Solventado ese paso se subía a una piedra que al bajarla te dejaba en una curva cerrada de tierra en la que podías perder la rueda y de ahí a la salida consistía en subir sin perder la tracción ni la trayectoria. La tercera zona fue demasiado sencilla para los amarillos y verdes. Un canchal que parecía más los restos de una cantera de granito mal esparcidos. Viendo el entorno de la zona me pareció un pena que no hubieran puesto algo mas vistoso y que nos haga olvidar nuestros triales de vertedero. La cuarta zona era bastante selectiva, entrada en cuesta con piedra y tierra, un giro a derechas muy amplio para llegar a lo alto y buscar un giro muy forzado en pendiente a izquierdas. Este era el punto delicado de la zona. Podías atacarlo por el punto mas abultado y redondeado pero te jugabas el quedarte sin tracción y con una caída de lo mas sugerente plancha de piedra abajo por lo que la mayoría poníamos el pie para abrirnos lo mas posible e intentar rentabilizar el punto al máximo. Aquí Toño se jugó el trial pero no tuvo la fortuna de su parte y quedó cuarto, que el año pasado hubiera sido un segundo de no ser por los dos azules que este año decidieron bajar, Beltrán y Manolo Jiménez que quedaron en este orden en la clasificación. La siguiente zona, la cinco parecía no tenía mucha miga, era una subida hasta un giro forzado en una rampa de piedra, para buscar un paso saltando a una piedra que delimitaba un agujero y posteriormente hacer un escalón y salir. Pues bien, esa tan fácil no se me dio nada bien, dos treses estúpidos que regalé. La sexta se llegaba después de un tramo de interzona en el que podías desengrasar la moto, ahí Nachette iba dando cañazos a la moto, haciendo cabras, esas cosas que tienen los mas jóvenes al derrochar energía y no reservarla para donde se debe. Se entraba subiendo a un piedra larga y bajabas, unos en caballito, otros apoyando con la delantera primero, la mayoría por no decir todos hacían un rodeo al paso de azules y subían un escalón que los atrancaba de cara a la dificultad sería de la zona, una plancha a la que se accedía, en desnivel y sobre la que se debía girar. El paso a la losa tenía un hueco en la que muchos caían dando por acabada la zona, otros resbalaban pero Nacho descubrió el paso adecuado que era evitar el rodeo a la zona y llegar pegado a la izquierda para evitar el hueco y entrar mas abierto para hacer el giro en la losa. Mano de santo, mi primer paso no me lo creía al ver que no resbalaba decidí no arriesgar y planté el pinrrel para subir el obstáculo del final de la plancha. Un dos. En la segunda vuelta me relajé, entre con un solo pie en la plancha y aguanté pero al subir el escalón en el que te dejaba la plancha me patino la rueda delantera tocando el manillar el suelo. Si no me hubiera obstinado en evitar el pie la habría salvado, pero la labor de Nacho se merecía un premio de mi parte que ésta vez no pudo ser. La séptima era muy vistosa, la entrada era por el sitio que menos esperábamos, los amarillos se subían a un bloque de piedra, el resto ni lo catábamos girando a la izquierda entre un matojo y el bloque. Ahí tirabas a una subida en forma de doble con piedras desalineadas muy bonita en la que exigía embrague y colocación de la moto. Superada la dificultad había que atacar unos pasos con grietas sobre las piedras que descendían a un giro a 180º para subir un escalón y de ahí hasta el final descender por más bloques de piedra hasta la salida. Muy bonita y allí Nachette se marco dos ceritos dando una clase magistral a los que allí estábamos. Sin duda el amiguette estaba más ancho que largo y fue uno de los muchos detalles de calidad que tuvo su hijo en esta mañana.
La octava fue mi cruz, se subía a un bloque mojado de piedra redonda, de superpie muy lisa pero que agarraba lo suficiente y arriba coronaba la zona unas planchas de piedra lisa situadas en bisel. Ese paso no lo llegue a ver y Toñí, la madre de los Quer, me avisó que Carlitos se había atrancado allí, por lo que decidí ser generoso con el gas y saltarlas. Además, si ibas justo de velocidad te podías colar de delante y salir de orejas, o resbalar de costado, y de las últimas opciones ni me las plantee porque llevaba una semana con dolores de clavícula que me recordaron que hacía un año me la rompí. Fue peor el remedio que la enfermedad, Nacho me decía, “gas justo y cogiendo el embrague arriba”, ni caso, enchufé y a saltar, joder!!! que vuelo, ni piedras ni leches, casi me salgo de la zona para impactar contra los bloques que hacían pared, soltar la moto y salir a lado contrario rebotada. No me hice nada, pero me lo podría haber hecho si no llego a estar rápido al soltarla. Nacho ya estaba conmigo, Román lo mismo preguntándome sino me había hecho daño, tuvo que haber parecido el ostión porque la chavala de telemadrid le preguntaba al cámara si me había pillado. Hoy viendo la foto que me hizo Toñi se puede apreciar a Nacho con mirada descompuesta, Roman entre la cámara y yo y el camara filmando mi vuelo. Ahí paré y me tome un respiro con Roman para ir a la zona 9 y marcarme mi primer cero, necesité una yoya para poderme centrar. De ahí en adelante enchufe cince ceros seguidos, en la nueve, diez, una, dos y tres. El que mas me lleno, el de la dos ya que las lajas de piedra me recordaban a la de la ocho, pero no me amedrenté y las tire sin mariconadas bordándo en cero que mas me llenó. Este trial me gustó, el nivel de mi categoría, la C, tuvo chispa, técnica y nivel, nada de pasos facilotes a excepción de la zona 4 y 10. Un gran ambiente que sólo se empañó cuando el piloto local Roberto Bautista perdió las formas a su paso por la zona siete y enfrascarse. No abandonó la zona continuándola y enganchándose en un nuevo paso por lo que bloqueó el paso al siguiente piloto que hacía la zona y recriminó al juez su decisión de darle paso sin su autorización. Increíble pero cierto, pero ya en la anterior carrera quiso demostrar con las mismas maneras que parecía el dueño del lugar. Los pilotos le recriminaron su actitud y lejos de amilanarse se encaro a ellos amenazándoles y en la siguiente zona decidió colárseles para aplicarles una dosis extra de presión, descentrándoles para que errasen en sus pasos ya que el no se jugaba nada en el trial. Espero que no se vuelva a repetir esa actitud que para mi empañó el espíritu que siempre ha habido en este deporte de compadreo y caballerosidad, gente así sobra.
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