Villar del Olmo, 2ª prueba Madrileño Clásicas

3 de febrero de 2008

Crónica y fotos Andrés Corsino

Después de los nubarrones que se cernían sobre el trofeo o campeonato madrileño de trial clásico para este año parece que éste empieza con buen pie.

La semana pasada un muy buen trial para empezar la temporada en Cabanillas a cargo del Sotobike, y este domingo la segunda en Villar del Olmo, donde Motocrá se ha quitado la espina del cada vez más estrecho trial de Valdemorillo que venia organizando los últimos años.

Nueve zonas (ocho para los nenazas de amarillos) en laderas con tierra, piedra suelta y mucha maleza. Todo mojado por las últimas lluvias y para los que terminaron mas tarde embarrado al comenzar a llover alrededor de la una de la tarde.

El marcaje más fuerte que Cabanillas y, lo poco habitual del terreno para los pilotos madrileños cargaron las tarjetas de la mayoría, pero sobre todo hicieron sufrir a los niños. Si a alguien le faltaban datos para entender la imposible convivencia de las clásicas con los mas pequeños, en Villar del Olmo ha quedado demostrado que lo que se ajusta como un guante a las clásicas es un infierno para los chavales.

A la ausencia por lesión de JLQuer se sumaban las de Pedales y KScorpion. Lástima pues todos habrían disfrutado de lo mismo.

Toño ganó en pre77, Karlitos sufrió en A (categoría en la que Bertran reina con autoridad) , Chema corrió como Rossi con platerito para poder volar a las cuatro de la tarde, los Quer suplieron a su padre (pero por A) con un muy buen trial por parte de David y peor suerte para Chemita que tuvo que abandonar por golpe.

A propósito de los Quer, prepararon unas camisetas con el lema “Todos somos Bárbaros” como homenaje a su padre, que se acercó para acompañarnos a pesar de lo mal que debe pasarlo viéndonos disfrutar desde su forzado reposo.

En Nenazas (C) lo pasamos de miedo. Piñeira ganó con un par de pies en todo el trial mientras los demás de la troupe regalábamos los nuestros a diestro y siniestro.

En resumen, un estupendo trial marcado por Motocrá, una estupenda mañana en compañía de los amigos.

Nota. La única crítica al marcaje, la interzona. Ida y vuelta por el mismo camino; pilotos cruzándose continuamente con el consiguiente peligro:

Por lo demás; un diez para los organizadores.