Vilagarcía de Arousa

2ª prueba de la Copa de España de Clásicas

15 de abril de 2007

Crónica de Pedropedales

Pies de foto: Toño Villanueva

Fotos: Chema Carrión

Este año la segunda prueba de la copa de España visitó tierras gallegas, concretamente Vilagracía de Arosa . Los que el año pasado la corrieron aún sin ser puntuable para este certamen alabaron la organización y este año han cumplido con un gran despliegue de medios humanos, materiales y económicos. También la gente del Sotobike acudió para asesorarles en el tema organizativo, cosa que se notó bastante.

Las motos bien limpitas antes de comenzar

El trial se desarrolló en un monte fuera del pueblo, todo comenzó a las 9 de la mañana, las motos fueron neutralizadas y acompañadas por la policía hasta el monte. La salida comenzó a las 10 de la mañana, empezando a salir los trialeros, pre-77, pre-72, masters y expertos. Las féminas las últimas. La interzona mostraba las consecuencias de los incendios del pasado verano, a pesar de ello fue un regalo para disfrutar de la moto a parte de en las zonas.

Equipo TRIALMADRID SNMCB (Spanish no-montesa classic bikes)

La organización dio 5 horas para realizar tres vueltas a un circuito con ocho zonas pero no se supo aprovechar todo el terreno para evitar las colas que ante dos certámenes de esta importancia se acabaron dando.

Carlos Zorzo y Toño Villanueva en la salida

Salida para Chema Carrión sobre su Ossa Mick Andrews Réplica

La primera zona era selectiva pero sin grandes complicaciones a la que se llegaba después de unos minutos por los caminos. De allí a la segunda otro tramo similar de camino; esta era sencilla y a lo sumo tenias dos delante de ti. De allí a la tercera la organización hizo un bucle por una ladera pero en las siguientes vueltas la gente vio que bajando la carretera, a 500 metros estaba la entrada del tubo, las tres zonas del río que tanto atasco generaron.

Carlos Zorzo en la zona 2

En la primera vuelta la gente se dedico a calentar las piedras porque eran las que iban a decidir el trial. Allí perdimos un tiempo precioso, en parte por nosotros y también por los controles que aunque habían tres por zona no daban paso hasta que todos hubieran salido, opino que fueron bastante estrictos al dar paso a las motos aunque también el diseño de las zonas les impidió que pudieran meter una moto cuando la otra estuviera saliendo. También que estas tres estuvieran juntas hizo la espera mas molesta.

Pedro en la complicada salida de la zona 3

De la 5ª a la 6ª había otro tramo de interzona, al igual que de la 6ª a las dos ultimas que también los mas avispados pudieron evitar haciéndola por carretera y así ahorrarse unos preciosos minutos.

Y las dos ultimas eran de tierra, muy fáciles pero en las que cualquier despiste se pagaba caro.

Primero salieron Toño y Carlos, 5 minutos después yo y un poquito mas tarde Chema. Nos agrupamos en la primera zona que era de piedra, muy al estilo de las que tenemos en casa, una subida con bolos de granito. Carlitos empieza muy bien, dejándose un pie, Toño firmando un cero pero a la salida de la zona, providencialmente justo cuando cruzaba el eje delantero se le paró la moto. Chema y yo nos dejamos tres pies, aun no estamos a tono.

Chema Carrión entrando en la zona 2

Continuamos a la 2, vamos con calma por los caminos para evitar cualquier caída o pinchazo por llantazo hasta que llegamos a la zona, esta también es de piedra, mas llanita y con giros entre pinares en los que hay que sortear bloques de piedra. Esta es sencillita y salvo Chema todos la sacamos a cero.

De aquí a la tres, cruzamos la carretera y por una ladera llegamos a la entrada de la siguiente, observo que si hubiéramos bajado la cuesta no habríamos dado el rodeo, además que compruebo que hay gente con mas olfato que sin dar la vuelta se ha ahorrado un buen tramo. Aquí comienzan las colas, gran atasco porque la tercera zona es de agua y por la falta de costumbre la miramos al milímetro, no sabemos si resbalará o no, parece que no y efectivamente así fue, pero como es en cuesta desemboca a una subida embarrada con raíces en la que hay que llegar a la estaca final. Ese es el único punto duro ya que todos llegamos a cero. Ahí Chema se estrena en el cero, Carlos con un uno, yo con un punto mas pero que no discutí con el juez ya que había superado el final de zona y Toño en la subida se engancho con la raíz y se marco su primer fiasco. Aquí comenzó su calvario.

Toño en la salida de la zona 3, la primera de las de río. Una raiz actuaba como un interruptor de dos posiciones 0-5.

Inmediatamente a la salida de la tres comenzaba la cola de la cuatro, ésta sin pendientes consistía en seguir el cauce del río para sortear sus obstáculos y salir, También ésta era sencilla hasta la salida en la que un escalón embarrado provocaba los mismos problemas y discusiones con los controles. Toño y yo enfiascamos, mientras los ossistas la sacan a varios. Y nuevamente a la salida comienza la cola de la siguiente. En el río perdimos mas de dos horas, las zonas tenían tres controles pero el juez parecía del CSI, no daba paso hasta que todos salían de la zona, que un espectador preguntaba, el juez paraba, que un piloto protestaba, todos paraban, que la moto que iba a entrar tenía un poco adelantada la rueda, todos hacía atrás porque así no podía ser. Se lo tomaron con mucha calma y también fueron muy cuadriculados para darle más rapidez a estos pasos.

José Carlos Lorente con su bonita Yamaha Majesty , también desarrollada por Mick Andrews a finales de los 70 y con la que el Campeonísimo inglés ganó su última prueba del mundial en inglaterra, 1980. Detrás de José Carlos, en la zona 4, la segunda de las zonas de río, se aprecia el final de la zona 3.

Y la zona 5 era muy bonita pero terriblemente complicada, otro lecho de río en la que nadie salvo Toño consiguió sacar a cero en su tercera vuelta.

Luego otro tramo de carretera y llegabas a una solitaria zona, entre los pinos y otro arrollo sorteabas dificultades hasta llegar al final, un barrizal en la que exprimías el motor y buscabas sacar la rueda delantera. No era difícil, solo llegar al final y no atascarte. Aquí no hubo grandes colas y fue por la interzona, lo mismo que en las dos últimas, éstas de tierra y en una ladera debajo de donde daban la salida. Estas eran fáciles, pero también tenían en sus pasos emboscadas sorpresas que te podían hacer perder la rueda.

Chema Carrión subiendo por el cauce de la zona 5, la tercera de las tres zonas de río consecutivas.

La segunda vuelta fue de mejora para todos salvo para Carlos, que hizo una primera vuelta sensacional y le dejaba tercero en la provisional. En esta vuelta fuimos rápido, en una hora estábamos entregando la tarjeta pero veíamos que íbamos a llegar mal de tiempo porque solo nos quedaba otra hora.

Y así fue, en la primera zona llego con Toño, Carlos y Chema salían para la siguiente y para mi desesperación veo que una fémina B se atasca, se pudo tirar cinco minutos en la zona, entra Toño y hace cero, me toca a mi, mas que el cero busqué salir a toda leche y quitarme a la niña del medio por la interzona, y ambas cosas conseguí, el cero y el adelantamiento. Iba con el turbo puesto, tanto que llego a la dos y la cago poniendo tres pies. De ahí por carretera a la tres, a toda leche compruebo que me quedan 35 minutos y en el tubo hay una caravana que ni en la operación salida. A tomar por el culo, me la pico ésta y la siguiente y espero en la 5. Ahí están ciento y la madre, el padre de otra fémina haciendo cola y mientras repartiendo estopa entre los clásicos, la madre que lo parió, llega Carlitos y decidimos picárnosla.

Una pena tener que hacer esto pero ir atenazados con el tiempo, estar ante las mas complicadas y concurridas para luego arriesgarte al fiasco y mas tarde a la penalización era una barbaridad. Avanzamos un buen tramos, nos quitamos a todas la féminas B, la zona seis a toda leche y a uno los dos. De ahí y a ritmo de enduro a las dos ultimas, por el camino rezaba por que no me diera la leche ni reventara una rueda, en particular la delantera ya que en la última bajada me adelante a tres tíos, iba a tumba abierta. Sin parar llego a la siete y entro, intento calmarme en la zona y la saco a cero. Llego a la última, hay uno dentro que se le ha parado la moto, luego una fémina A y yo diciéndole al control que prisa, que no llegaba. Me pican el cero y termino sin penalización por tiempo pero con 15 puntos por las tres zonas que me piqué, realmente me jodió bastante tener que hacer esto pero sino nos habrían descalificado. Ahora tocaba esperar a Chema y Toño, Toño llega mosqueado, doce minutos de penalización por tiempo y mosqueadísimo porque Magriñá se le coló en la última zona, Chema también palma pero solo dos minutos. Hemos sudado lo nuestro, también hemos disfrutado, ahora toca ver los resultados aunque la gente se queja bastante, casi todos por los atascos y las perdidas de tiempo mientras que el marcaje fue muy ponderado por todos.

Pedro sobre su preciosa sherpa Manuel Soler

Esta carrera ha sido difícil, todos han fallado, todos han tenido dificultades, la estrategia y la experiencia han valido de mucho para poder avanzar en la clasificación. Hoy no fue el dia de Toño, una mala primera vuelta le ha pesado en exceso para poder levantar el resultado quedando cuarto. A mi como es natural me cuesta calentar y no regalar muchos pies en mi primera vuelta ya que en la siguientes siempre mejoro, pero no hice una mala puntuación en mi primera vuelta pese a ir muy perjudicado por la noche anterior. Quedé quinto. Carlitos hizo una gran primera vuelta, llevaba moto, iba enchufado y pleno de moral, sino se llega a desinflar pilla cacho. Quedo sexto. Y Chema no anduvo fino aunque en su categoría el mas tonto hace relojes, por lo que quedar empatado a puntos con el sexto habla mucho en su favor, pero sin duda, él con su calidad acaba pisando cajón en este campeonato.

Aspecto de la sherpa de Toño al acabar. Al montarla en el remolque se descubrió que la rueda delantera estaba pinchada. Una suerte que fuera al final.

Laia y JL Rodríguez conversando al finalizar el trial

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